Un comienzo diferente
Enero es un mes distinto en Urdaibai. Cuando el ritmo intenso de diciembre queda atrás, el paisaje recupera su pulso natural y aparecen cosas que durante el año escasean: silencio, espacio y tiempo.
Es un momento perfecto para descubrir la Reserva de la Biosfera desde otro lugar, con más calma y menos prisas, alojándote en las Casas de Ea Astei, pensadas para disfrutar del invierno con todo el confort.
Aquí no se viene a llenar la agenda.
Se viene a respirar, a caminar despacio y a empezar el año de otra manera.

Urdaibai en invierno: la belleza de lo esencial
En invierno, Urdaibai se muestra tal y como es. Los senderos se vacían, las marismas se vuelven silenciosas y los pueblos recuperan su vida cotidiana, sin prisas ni multitudes.
La luz es diferente, más suave; los colores, más sobrios. Todo invita a mirar con calma y a disfrutar del entorno sin exigencias.
Es una estación que no necesita artificios. Basta con estar.

Paseos suaves para los días de enero
Enero no pide grandes retos físicos. Pide movimiento tranquilo, aire limpio y buenos paisajes.
Un paseo entre caseríos en el entorno de Ea.
Un camino junto al mar, con el Cantábrico marcando el horizonte.
Una vuelta por las marismas, incluso en días nublados, cuando el paisaje se vuelve íntimo y silencioso.
Son salidas cortas, ideales para levantarse sin despertador y regresar pronto a casa, cuando el cuerpo pide calor y descanso.
También es un buen momento para la cultura
Con menos visitantes, enero permite redescubrir Urdaibai desde una perspectiva más cercana.
Gernika y su patrimonio histórico se recorren sin colas.
Puertos como Bermeo o Mundaka se muestran más auténticos, más de sus vecinos.
Museos, ermitas y pequeños rincones se visitan casi en silencio.
El invierno invita a conocer el territorio sin filtros, tal y como es.

Cocina de invierno: sabores que reconfortan
Los primeros meses del año también se disfrutan en la mesa. Es tiempo de cocina de cuchara, de producto local y de platos que reconfortan después de un día al aire libre.
Legumbres, caldos y verduras de invierno.
Pescado y marisco del Cantábrico.
Quesos, conservas y pan artesanal de la zona.
Alojarse en Astei permite comprar en mercados cercanos y cocinar con calma, sin prisas, convirtiendo la gastronomía en parte del viaje y no en una obligación.

Volver a casa y quedarse a gusto
Después de un día fuera, las casas se disfrutan especialmente en invierno.
El suelo radiante mantiene una temperatura agradable en cualquier momento del día.
La chimenea acompaña las tardes largas y tranquilas.
Los espacios amplios, el diseño cuidado y las vistas al entorno natural invitan a quedarse.
Y el silencio, ese silencio real que no se improvisa, lo envuelve todo.
Aquí, enero no es cuesta. Es refugio.

Empezar el año en Astei
Enero es un buen mes para volver a lo básico.
Urdaibai es un buen lugar para hacerlo.
Y Astei, la mejor casa para empezar bien el año.
¡Descubre las Casas de Ea Astei y planifica tu escapada de invierno!









